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SNTE toma el Congreso y envía mensaje

  • Por: ARTURO ROSAS HERRERA
  • 18 FEBRERO 2026
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SNTE toma el Congreso y envía mensaje

Las galerías del Congreso del Estado no fueron hoy simples espacios de espectadores. Se convirtieron en tribuna paralela del magisterio, con la presencia del Comité Seccional de la Sección 30 del SNTE.

Encabezados por su secretario general, Arnulfo Rodríguez Treviño, maestras y maestros llegaron desde distintos municipios para respaldar el dictamen presentado por la diputada Blanca Anzaldúa ante el pleno legislativo.

La reforma aprobada busca dejar plasmado en la ley y garantizar en la Constitución local que los procesos democráticos internos de los sindicatos se desarrollen en libertad plena, sin presiones ni coacciones.

El dictamen armoniza disposiciones federales publicadas el 15 de diciembre de 2025 en el Diario Oficial de la Federación, que obligan a las entidades a prohibir y sancionar la injerencia sindical.

En tribuna, Anzaldúa explicó que la propuesta modifica la Ley del Trabajo de los Servidores Públicos y la Ley de Responsabilidades Administrativas de Tamaulipas para blindar la autonomía sindical.

La reforma define con claridad qué constituye injerencia sindical: coacción del voto, condicionamiento de beneficios laborales, uso indebido de recursos públicos, presión jerárquica y programas institucionales con fines proselitistas.

Estas conductas serán consideradas faltas administrativas graves y sujetas a sanción, en concordancia con los convenios 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo y el mandato constitucional.

Pero la sesión no fue solo técnica legislativa. Fue también un acto cargado de señales políticas, en un momento donde los movimientos internos del magisterio comienzan a perfilar nuevos liderazgos.

Blanca Anzaldúa es mencionada como una de las posibles aspirantes a dirigir la Sección 30, mientras cerca de Arnulfo se ubicaban operadores clave como Mariano Lara y Ulises, su secretario particular.

El respaldo en galerías no pasó inadvertido. Cada intervención fue seguida con atención por el magisterio, que convirtió la aprobación del dictamen en una demostración de cohesión y fuerza organizada.

Tras la votación, los maestros descendieron al pleno para saludar a diputadas y diputados y tomarse la fotografía oficial con la mayoría de los legisladores presentes.

No todos se acercaron con la misma soltura. Algunos lo hicieron con evidente incomodidad, entre ellos la diputada Mercedes del Carmen Guillén Vicente, cuya presencia fue interpretada como obligada cortesía política.

En contraste, Arnulfo Rodríguez Treviño decidió enviar un mensaje distinto. Caminó hacia la bancada del PAN y saludó de manera directa a Ismael García Cabeza de Vaca.

El abrazo y las sonrisas entre ambos no fueron casuales. Fueron un gesto calculado que el líder sindical ejecutó ante las miradas de propios y extraños, sorteando tensiones partidistas.

En su intervención, Anzaldúa reconoció el impulso del senador Alfonso Cepeda Salas, quien promovió a nivel nacional la defensa de la autonomía sindical y los derechos laborales del magisterio.

También vinculó la reforma con la visión del gobernador Américo Villarreal Anaya, destacando su compromiso con la justicia social, la dignidad laboral y un servicio público más ético.

Arnulfo Rodríguez Treviño fue presentado como defensor constante del magisterio tamaulipeco, con cercanía y firmeza, reforzando su liderazgo en un momento clave para la Sección 30.

La crónica de esta sesión no se limita al contenido jurídico. Refleja cómo el Congreso se convirtió en escenario donde la ley, la política y la sucesión sindical se entrelazaron.

Entre consignas finales de “¡Que viva México! ¡Que viva Tamaulipas! y los gritos de los maestros que retumbaron con: ¡SNTE, SNTE, SNTE!”, el mensaje quedó claro: la democracia sindical se legisla, pero también se disputa en el terreno político.


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