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Nuevo Laredo, objeto del deseo de Cabeza

Nuevo Laredo, objeto del deseo de Cabeza

Actualizado: 21 de Septiembre, 2026, 07:58 AM

En 2027, Tamaulipas entrará de lleno en una disputa política que tendrá en Nuevo Laredo uno de sus principales campos de batalla. Mientras en el país se elegirán diputados federales y en 17 entidades habrá elecciones para gobernador, en el estado también se renovarán el Congreso local y las 43 alcaldías. Pero Nuevo Laredo no aparece en los cálculos del PAN como un municipio más: ha sido colocado como un objetivo de “prioridad nacional” por la dirigencia del partido y el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca.

En un análisis realizado por Acción Nacional de cara a las elecciones del próximo año, se revisaron los escenarios favorables para su causa y se ubicaron los distritos electorales, estados y municipios donde el partido considera que puede ganar y dar la batalla.

El PAN se ha propuesto obtener la victoria en 100 distritos electorales para quitarle a Morena el control de la mayoría en la Cámara de Diputados. Entre sus objetivos se encuentra el Distrito 8, con cabecera en Tampico. En el plano federal, pretende conservar Aguascalientes y Querétaro, actualmente en su poder, y competir por Nuevo León —en alianza con el PRI—, Nayarit, Sinaloa y Michoacán.

Pero la dirigencia panista ha puesto especial énfasis en Nuevo Laredo y, de acuerdo con una fuente del propio partido, habría establecido un acuerdo con García Cabeza de Vaca para alcanzar ese objetivo. Según la misma fuente, el exgobernador se ha convertido en una especie de mecenas del PAN nacional, con capacidad para comprar espacios, candidaturas y conciencias. Le alcanza para eso y para más, sostiene la fuente, con todo el dinero que presuntamente saqueó durante los seis años que estuvo en el gobierno.

¿Por qué Nuevo Laredo?, se preguntarán.

Los antecedentes del PAN en las elecciones municipales de 2021 y 2024 explican parte de su interés. Con el respaldo de su estructura y la participación de los grupos fácticos, el blanquiazul estuvo cerca de arrebatarle este municipio a Morena.

Hoy aseguran que, con la misma candidata, Yahleel Abdala, quien enfrenta un proceso penal por presuntos actos de corrupción durante su paso por la Secretaría de Bienestar Social, pueden alcanzar la victoria. Por ello, según la versión de la fuente panista, habrían puesto en manos de Cabeza de Vaca la operación política y electoral.

De acuerdo con información atribuida a informes del Gabinete de Seguridad Nacional, los grupos fácticos que anteriormente participaron en la contienda ya no brindarían su apoyo si la candidata fuera Yahleel. Por eso, según la misma versión, se habría acordado entregar el proyecto político al exmandatario panista.

“Ganar Nuevo Laredo es abrir la puerta y el presupuesto para financiar una campaña para gobernador en 2028”, fue el comentario indiscreto del panista que tuvo acceso al documento y a los acuerdos de la cúpula nacional del PAN.

El regreso del PAN al poder en Tamaulipas se teje desde Nuevo Laredo, llevando nuevamente a Yahleel Abdala o impulsando a la senadora Imelda Sanmiguel, a quien le habrían pedido mantenerse con un bajo perfil para no exponerla, complementó el indiscreto panista, cercano al dirigente nacional Jorge Romero y al propio Federico Döring, vocero y aliado político de Cabeza de Vaca.

Si hoy Nuevo Laredo es una “prioridad nacional” para la ultraderecha mexicana, también lo es para Morena Tamaulipas y para Palacio Nacional, donde ya conocen los planes electorales del panismo.

Sin embargo, en el interior del morenismo existe preocupación. Algunos se preguntan si permitirán que llegue a la candidatura una figura tan cuestionada como Yahleel Abdala, con los señalamientos y el proceso legal que enfrenta y sabiendo, además, que, de acuerdo con la versión de la fuente consultada, representa los intereses del exgobernador, quien se ha sumado a la lista de figuras impresentables del escenario político nacional.

Para dimensionar todo lo que está en juego, Nuevo Laredo no puede medirse como uno más de los 2 mil 462 municipios del país.

Nuevo Laredo es una pieza estratégica de la economía nacional. Por sus puentes y su aduana transita una parte sustancial del comercio terrestre con Estados Unidos. En momentos en que México, Estados Unidos y Canadá revisan las reglas del T-MEC, lo que ocurra en esta frontera adquiere una dimensión económica, política y geopolítica que rebasa por mucho a Tamaulipas.

Nuevo Laredo genera alrededor del 33 por ciento de la recaudación de las aduanas terrestres del país. Es la capital aduanera de México. Desde enero de 2026 alberga la nueva sede de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), construida con una inversión superior a los 4 mil millones de pesos. La decisión de trasladar hasta esta frontera el centro de operaciones de la autoridad aduanera confirma su carácter estratégico.

Gobernar Nuevo Laredo significa administrar uno de los territorios económicamente más importantes de México. Eso cambia por completo el peso político de la presidencia municipal y su relación con el Gobierno de Tamaulipas, la Federación y el estado de Texas.

Este diamante político, económico y estratégico de la nación está hoy sobre la mesa de los intereses electorales y ambiciones de los enemigos de la transformación y no puede dejarse a merced de ellos. Si Nuevo Laredo ha sido colocado como una “prioridad nacional” por el PAN y los grupos que buscan recuperar Tamaulipas, Morena debe encender las alarmas, construir su mejor estrategia y, sobre todo, poner la ciudad en las mejores manos.

Porque en 2027 no estará en disputa solamente una alcaldía. Estará en juego el control político de la frontera comercial más importante del país y una de las principales rutas para mantener el poder y seguir siendo gobierno en Tamaulipas en 2028. Perder un municipio significa ceder un gobierno; perder Nuevo Laredo sería entregar una de las llaves económicas y políticas de México a quienes han hecho mucho daño al Estado y al país.