El mundial de futbol y la diversidad lingüística. Këy’ät

Aunque los idiomas oficiales de la FIFA solo son el inglés, el español, el francés y el alemán, la realidad lingüística del mundo permite que sobre la cancha se haga presente una gran diversidad lingüística
A principios de junio, la selección paraguaya de fútbol partió hacia el norte del continente para participar en el mundial de fútbol; la afición se movilizó para realizar una multitudinaria despedida a su equipo representativo. Entre todos los mensajes de aliento, los cánticos de apoyo y las porras, se destacó un mensaje en guaraní, una lengua originaria que es uno de los dos idiomas oficiales de Paraguay. Desde las controladoras aéreas del aeropuerto, comenzaron a escucharse las palabras escritas por Isabel Portillo Mereles, poeta y maestra de lengua y cultura guaraní. Pronto, este emotivo mensaje se volvió viral en las redes sociales. Se calcula que el 77% de los paraguayos habla o entiende el idioma guaraní; se trata de uno de los pocos países con alto de grado de bilingüismo en donde uno de los idiomas es una lengua indígena. La lengua guaraní también tiene presencia en el terreno de juego, la selección de fútbol de este país es conocida por utilizar esta lengua para comunicarse en sus diferentes encuentros. Ahora que la selección paraguaya ha logrado pasar a los octavos de final tras eliminar a Alemania, el idioma guaraní seguramente se escuchará en la siguiente ronda de eliminatorias.
Aunque los idiomas oficiales de la FIFA solo son el inglés, el español, el francés y el alemán, la realidad lingüística del mundo permite que sobre la cancha se haga presente una gran diversidad lingüística. También es muy usual que los jugadores de fútbol profesionales aprendan diferentes lenguas durante su carrera. Sin embargo, lo que no es muy común es que las lenguas indígenas encuentren espacio en eventos deportivos como el mundial. Además del guaraní, otros idiomas originarias se asoman en la cancha; el himno nacional de Sudáfrica se entona en cinco de los idiomas oficiales del país: el xhosa, el zulú, el sesotho, el afrikáans y el inglés. Las tres primeras son lenguas indígenas africanas que forman parte de un país en cuyo territorio se hablan 11 idiomas en total.
En el mundial de 2022 llevado a cabo en Qatar, los partidos de la selección mexicana fueron narrados en distintas lenguas indígenas de México además del español, los idiomas elegidos fueron náhuatl, zapoteco, mixe, chatino y mixteco. Las transmisiones de los partidos de la selección mexicana durante un mundial alcanzan a millones de personas, muchas de las cuáles nunca han puesto atención o ignoran la diversidad lingüística de su propio país. Al mismo tiempo que los hablantes de estas lenguas pudimos escuchar secciones de la narración en nuestro propio idioma, los hispanohablantes monolingües tuvieron la oportunidad de escuchar lo que en el día a día parece solo un murmullo que se puede ignorar. Lamentablemente, en este mundial, las narraciones de los partidos de la selección mexicana solo se están realizando en castellano.
Muchas de las iniciativas que dan cierta visibilidad a las lenguas no hegemónicas en un mundial son impulsadas por actores distintos de la FIFA. Acorde a su acercamiento cada vez más descarado hacia fuerzas de la ultraderecha, la FIFA protagonizó en este mundial un episodio lamentable, en una de las sesiones de prensa, agentes de esta institución impidieron que se utilizara el español a pesar de que México es una de las sedes del encuentro deportivo. Después de las quejas, la FIFA se retractó. En Estados Unidos, en pleno recrudecimiento de políticas anti-migrantes, el English-Only Movement que simpatiza con Donald Trump ha logrado objetivos importantes, una de sus primeras acciones en este segundo periodo fue borrar la versión en español de la página electrónica de la Casa Blanca, tiempo después declaró el inglés como lengua oficial de su administración. Hablar este idioma en público se ha convertido en una acción peligrosa que te pone en la mira del ICE. Con este telón de fondo, es indignante que la FIFA se haya atrevido a impedir el uso del español en algunas conferencias de prensa; no se trata pues precisamente de una institución comprometida con la diversidad lingüística. Por fortuna, hay una gran parte del fenómeno del mundial que escapa al control y a la voluntad de la FIFA, es en esas rendijas por las que se cuela muchos veces lo impensable, lo pequeño, lo que resiste, lo minúsculo y sus milagros.



