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De Chihuahua a Sinaloa, el misil de EU

  • Por: ARTURO ROSAS HERRERA
  • 30 ABRIL 2026
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De Chihuahua a Sinaloa, el misil de EU

Diez días después de la muerte de cuatro agentes en Chihuahua —dos de ellos vinculados a la CIA— estalló una acusación contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa. El impacto fue inmediato en el gobierno federal.

Desde el 19 y 20 de abril, el caso detonó una sacudida mediática al revelarse que agentes de inteligencia estadounidense ingresaron al país como turistas y murieron tras una volcadura en Chihuahua.

El episodio exhibió inconsistencias en la actuación de la gobernadora Maru Campos y su fiscal, lo que provocó críticas desde la clase política y abrió un debate sobre la soberanía nacional.

Mientras México exigía respeto a su territorio y evitaba un choque diplomático mayor en el Senado, parecía que Estados Unidos reaccionaba a la postura del país y bueno, este 29 de abril cayó una acusación que terminó por reconfigurar el escenario político nacional.

Antes de este golpe, el gobierno federal acumulaba resultados relevantes en seguridad: la captura de Audias Flores Silva, “El Jardinero”, presunto líder del CJNG, marcó un avance significativo en la estrategia.

Ese mismo 27 de abril, fuerzas federales detuvieron en Jalisco a César Alejandro “El Güero Conta”, operador financiero del mismo grupo criminal, debilitando su estructura económica y operativa.

En paralelo, en Reynosa fue capturado Alexander Benavides Flores, “M9”, identificado como líder de “Los Metros”, en una acción que reforzó la ofensiva contra grupos delictivos en el noreste.

Incluso se sumaba el antecedente de la presunta caída de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, reportado como abatido en febrero, un hecho que había elevado la narrativa de control territorial.

Sin embargo, el discurso cambió abruptamente. El embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, advirtió que combatir el crimen es inviable si existe protección política, y horas después surgió la acusación contra Rocha Moya.

El Departamento de Justicia estadounidense señaló al gobernador y a otros nueve funcionarios por delitos graves, incluyendo narcotráfico y conspiración armada, lo que colocó a México en una posición incómoda.

Todo el capital político acumulado en materia de seguridad se diluyó en cuestión de horas. La narrativa de eficacia fue desplazada por una crisis de credibilidad que golpea directamente a Morena.

La reacción federal, encabezada por la FGR, intenta contener el daño, pero la oposición ya encontró un flanco para cuestionar la congruencia del discurso oficial en materia de combate al crimen.

No es menor que la presidenta Claudia Sheinbaum, haya ofrecido una de sus conferencias más breves este miércoles. El mensaje implícito fue claro: hay cautela, pero también preocupación por el impacto político.

El riesgo inmediato no es judicial, eso lo va enfrentar Rocha Moya, sino electoral. Morena enfrentará una narrativa adversa que puede contaminar procesos locales y federales, si no logra deslindes contundentes y oportunos.

Sin embargo, pensar en un colapso del partido es prematuro. Un caso, por grave que sea, no define por sí solo el rumbo electoral de 2027, 2028 o incluso 2030.

Lo que sí es evidente es que el desgaste llegó. Morena deberá blindar sus candidaturas y evitar perfiles con antecedentes cuestionables que puedan convertirse en vulnerabilidades políticas.

La clase política de Morena, salió en defensa de Rocha Moya y no les quedaba de otra. Mientras la oposición se lanzó contra Morena y felicitó a Estados Unidos.

Ahora bien, estados como Tamaulipas, donde los señalamientos han sido recurrentes, cualquier aspirante con vínculos dudosos deberá replantear su posición si el partido busca sostener credibilidad y competitividad electoral.

UAT: poder académico y músculo político estatal

El mensaje del Américo Villarreal Anaya durante el informe del rector Dámaso Anaya Alvarado dejó una señal política clara: la universidad ya no es espectadora, es protagonista del desarrollo estatal.

El reconocimiento a la transformación institucional de la Universidad Autónoma de Tamaulipas no fue gratuito; responde a resultados medibles en cobertura, calidad académica e investigación, pero también a una narrativa de recuperación del sentido universitario.

Villarreal colocó el acento en un eje sensible: el derecho a la educación y la formación integral, donde el humanismo docente y la investigación se convierten en herramientas de cohesión social.

Pero el mensaje va más allá de lo académico. El gobernador dejó ver que la UAT está alineada con una visión de desarrollo que articula conocimiento, economía y política pública.

La universidad se posiciona como un nodo de vinculación con sectores productivos, municipios y federación, lo que la convierte en pieza clave en proyectos estratégicos de impacto regional.

El cierre del mensaje es también una advertencia: mantener el ritmo de transformación no es opcional. La UAT ya juega en otra liga y el reto será sostener ese nivel sin perder su esencia social.


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