Reparan fuga y dejan un peligroso socavón

Lo que comenzó como una fuga de agua potable que desperdició miles de litros durante varios días terminó convirtiéndose en un nuevo problema para los habitantes del fraccionamiento Arecas, donde una reparación inconclusa dejó un profundo socavón que hoy representa un riesgo para decenas de familias.
¿QUÉ ACCIONES TOMÓ COMAPA ANTE LA FUGA DE AGUA?
La situación se registra en la privada Jilgueros, donde vecinos reportaron que una importante fuga permaneció activa durante cuatro días antes de ser atendida por personal de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA). Durante ese tiempo, el agua se extendió por gran parte de la vialidad, generando molestias y preocupación entre los residentes.
Tras múltiples reportes ciudadanos, una cuadrilla acudió finalmente al lugar para localizar y reparar la avería subterránea. Para ello, fue necesario realizar varias excavaciones e incluso algunos trabajadores tuvieron que descender al interior de los hoyos para ubicar el punto exacto donde se encontraba la fuga.
Aunque el desperfecto fue corregido y el flujo constante de agua logró detenerse, los trabajos quedaron únicamente a medias. Los vecinos denuncian que, una vez concluida la reparación de la tubería, el personal se retiró sin rellenar las excavaciones realizadas, dejando un enorme hueco justo frente a la cochera de una vivienda y otros puntos abiertos sobre la calle.
IMPACTO EN LA COMUNIDAD POR LA FUGA DE AGUA
Ante la ausencia de medidas de seguridad adecuadas, fueron los propios residentes quienes proporcionaron tablas de madera, para que los trabajadores colocaran cinta preventiva para alertar a peatones y automovilistas. Sin embargo, aseguran que esta protección resulta insuficiente debido a la profundidad de las excavaciones.
Jazmín García, propietaria de uno de los domicilios afectados, señaló que después de concluir las maniobras, los trabajadores únicamente les informaron que desconocían cuándo acudiría el personal encargado de finalizar la obra.
"Nos dijeron que si podíamos nosotros mismos le echáramos tierra y lo reparáramos por nuestra cuenta, pero nos da miedo dañar otra tubería y después tener que pagar las consecuencias", expresó.
NIÑOS EN LATENTE PELIGRO
La preocupación entre los habitantes ha ido en aumento debido a que se trata de una zona habitacional con constante presencia de niños y adolescentes que utilizan las calles para jugar o practicar actividades recreativas durante las tardes y noches.
Los vecinos advierten que un descuido podría derivar en un accidente de consideración, por lo que solicitaron a las autoridades correspondientes intervenir cuanto antes para concluir los trabajos, eliminar los riesgos existentes y evitar que una reparación que debía solucionar un problema termine generando otro aún mayor para la comunidad.
