Opinión Ciudadana

De planta ecológica a foco de infección

  • Por:GLORIA ISELA TREVIÑO
  • 06 / Febrero / 2026
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Lo que en 2017 fue anunciado como una estrategia ambiental para poner orden al problema de los neumáticos en la ciudad, hoy es para los vecinos de Balcones de Alcalá, sector 1, un símbolo de abandono institucional. La recicladora y trituradora de llantas instalada durante el sexenio del entonces gobernador Francisco García Cabeza de Vaca operó a partir de septiembre de 2017, pero dejó de funcionar hacia 2022, al concluir esa administración, sin que se garantizara una solución definitiva al acumulamiento.

El proyecto, impulsado por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (SEDUMA), prometía triturar y reutilizar neumáticos para evitar tiraderos clandestinos. Sin embargo, tras el cierre, el predio ubicado sobre la avenida Alcalá quedó convertido precisamente en lo que buscaba erradicar: un depósito masivo a cielo abierto, sin control visible ni remediación ambiental efectiva.

Nos afectan los zancudos… hay víboras, tlacuaches. Ya estamos hartos”.Imelda GonzÁlez, residente del sector.

Para los residentes, la omisión se traduce en afectaciones cotidianas. Imelda González, quien vive a espaldas del terreno, afirma que el problema supera los seis o siete años. “Nos afectan los zancudos… hay víboras, tlacuaches. Ya estamos hartos”, declaró y señaló que han acudido autoridades a tomar fotografías, pero sin resultados concretos.

Daniel Conde, vecino del sector, sostiene que el riesgo sanitario es permanente y que incluso ya han registrado casos de dengue.

Añadió que deben encender humo para mitigar la presencia de mosquitos. Además, denunció problemas de seguridad: “Me han robado tanques de gas… es fácil que se escondan entre las llantas”.

Después de mediodía no se puede estar afuera… ya nos hemos enfermado”. Daniel Conde, residente del sector.

Entre 2023 y 2025 el sitio fue señalado como tiradero clandestino y objeto de intervenciones municipales, incluyendo avisos de limpieza y clausura. No obstante, en 2026 el acumulamiento persiste y los vecinos aseguran que el retiro total no se ha concretado.

A casi siete años de su arranque y alrededor de cuatro sin operación formal, la trituradora de llantas de Balcones de Alcalá se mantiene como un pasivo ambiental sin responsable visible ni solución de fondo. Lo que inició como promesa ecológica terminó convertido, según los afectados, en un problema de salud pública e inseguridad que ninguna autoridad ha resuelto de manera definitiva.


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