Un gran acuerdo para evitar la violencia digital de género

El pasado 11 de marzo el gobierno federal signó un acuerdo con las principales plataformas digitales para evitar la violencia virtual, particularmente aquella en contra de las mujeres.
La presidenta Sheinbaum acordó con Meta, Google y TikTok la difusión de campañas para sensibilizar qué es la violencia digital de género, publicar mensajes que expresen la relevancia de denunciar y cómo hacerlo, protocolos en casos de acoso, así como bajar todo contenido violento y/o íntimo, que no haya sido expresamente consentido.
El Primer Acuerdo Voluntario con las Plataformas para Combatir las Violencias en el Ámbito Digital es una alianza sumamente relevante y necesaria debido al conjunto de actos violentos que día a día ocurren en redes sociales, particularmente en contra de las mujeres.
En el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) hemos identificado con claridad que (1) la violencia feminicida puede iniciar en el espacio virtual; (2) que se usa como mecanismo de extorsión (sextorsión) tanto en la administración pública como en el sector privado; (3) que facilita el reclutamiento forzado de niñas, adolescentes y adultas y (4) es un mecanismo de presión en contra de candidatas a elección popular.
En el estudio “Homicidio, una mirada a la violencia en México” que publicamos en el ONC, en el apartado sobre feminicidio, recopilamos casos donde la espiral de violencia letal, iniciaba precisamente mediante el acoso y las vejaciones en el espacio virtual. Su pronta detección puede llevar a prevenir fatalidades e identificar y sancionar a los perpetradores.
Cuando publicamos el estudio “Extorsión bajo el caleidoscopio: muchas modalidades y pocas políticas públicas”, uno de los principales hallazgos está relacionado con el creciente y difuso ejercicio de la sextorsión. La sextorsión es una práctica donde por lo general una persona de mayor rango laboral obliga —principalmente— a las mujeres a actos sexuales para evitar recortes de horas laborales, turnos difíciles o incluso permitirles su ejercicio de derechos ya contemplados en la Ley Federal del Trabajo.
Tanto en el estudio “Reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos. Acercamiento a un problema complejo” como mediante el acompañamiento de casos en el área de Atención a Víctimas (DAV) del Observatorio Nacional Ciudadano, encontramos cómo videojuegos, aplicaciones y redes sociales sirven para captar a niñas y adolescentes que terminan siendo cooptadas por la delincuencia común y organizada.
Por ejemplo, el año pasado en la DAV se atendieron varios casos de jóvenes mujeres a quienes en redes sociales se les ofreció un trabajo formal y legal, que resultó falso y que produjo su privación ilegal de la libertad para luego ser víctimas de trata, reclutadas forzadamente o desapareciadas.
Para que el Acuerdo logre su objetivo, es importante señalar que se requiere inversión, supervisión evaluación y responsabilidad en su implementación.



